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La Cocotte

Albóndigas de cerdo a la escandinava con tallarines

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Esta receta da una vuelta de tuerca italiana a las albóndigas suecas, y está inspirada en los sabores clásicos escandinavos. Las albóndigas de cerdo hechas a mano estarán bañadas en una salsa de vino blanco y caldo maravillosamente ligera pero cremosa, aderezada con eneldo y perejil frescos. Servidas sobre tallarines recién hechos, es un plato que disfrutará toda la familia.

  • Dificultad: Media. 
  • Cantidad: Entre 4 y 6 personas. 

Guía de Compra: los Mejores Cuchillos de Cocina


Ingredientes

  • 750g de pasta fresca (tallarines).
ALBÓNDIGAS DE CERDO A LA ESCANDINAVA
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 1 cebolla grande, cortada a daditos muy finos
  • 1 cabeza de ajo grande, aplastada
  • 1 cucharada de mezcla de hierbas secas
  • 700g de carne de cerdo picada
  • 15g de perejil fresco, finamente picado
  • 15g de eneldo, finalmente picado
  • 100g de pan rallado
  • Sal marina y pimienta negra molida
  • 1 huevo de granja, ligeramente batido
SALSA DE VINO BLANCO Y CALDO
  • 50g de mantequilla
  • 100g de harina
  • 100ml de vino blanco
  • 750ml de caldo de pollo/ternera
  • 40g de jalea de zarzamora
  • Sal marina y pimienta negra molida
  • 10g de perejil fresco, finamente picado
  • 10g de eneldo, finalmente picado
  • 100ml de nata ligera

Preparación

  1. Precalienta el horno a 200°C.
  2. Derrite la mantequilla en la cazuela a fuego medio. Añade la cebolla finamente picada y fríe suavemente durante 4-5 minutos, hasta que la cebolla empiece a pocharse. Añade el ajo aplastado y las hierbas y fríe, removiendo continuamente, durante un minuto más.
  3. Una vez la cebolla esté bien pochada, aparta del fuego y deja enfriar.
  4. En un cuenco grande, echa la carne picada de cerdo, el perejil y el eneldo picados, el pan rallado y la mezcla de la cebolla una vez que se haya enfriado. Añade una pizca generosa de sal y un poco de pimienta molida antes de cascar el huevo y echarlo dentro.
  5. Con una cuchara de madera, mezcla meticulosamente todos los ingredientes de las albóndigas (pero no trabajes demasiado la mezcla o de lo contrario tus albóndigas quedarán muy duras), antes de dividirla en 24 partes iguales. Amasa cada trozo con la palma de la mano hasta formar 24 pelotitas. Colócalas en una bandeja de horno engrasada y hornea durante 15-18 minutos hasta que las albóndigas tengan un buen color por fuera.
  6. Mientras tanto, haz la salsa. Derrite la mantequilla en la cazuela que has usado para freír las cebollas (eso añadirá más sabor a la salsa). Luego añade la harina y ve batiendo hasta crear una roux. Removiendo continuamente, deja que la harina se cocine durante 2-3 minutos hasta crear una pasta.
  7. Añade lentamente el caldo, removiendo continuamente para evitar los grumos. Cuando la mezcla coja densidad, añade algo más de caldo. Repite el proceso hasta que hayas añadido todo el caldo. Luego añade, sin dejar de remover, la zarzamora para endulzarlo un poco. Adereza generosamente con sal y pimienta antes de apagar el fuego. Añade las hierbas y la nata sin dejar de remover para terminar la salsa. Salsea las albóndigas para mantenerlas calientes mientras preparas la pasta.
  8. Cocina la pasta siguiendo las instrucciones del empaquetado. Una vez esté lista, escúrrela y échala en el recipiente donde están las albóndigas y la salsa. Remuévelo todo suavemente antes de servir de inmediato.

Consejos de cocinado

  • Ten la bandeja engrasada y lista para poner las albóndigas, pues así te será más fácil hacerlo cuando tengas las mano sucias de haber amasado la carne.
  • Humedécete las manos con agua o con un poco de aceite antes de trabajar las albóndigas; eso evitará que la mezcla se te pegue a las manos.
Germán Ruipérez
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